Como afirma el profesor Mayor Zaragoza al referirse a la importancia de la salud pública en nuestros días, dentro del prólogo de la última obra de la Fundación Salud 2000, Retos en salud pública: derechos y deberes de los ciudadanos, “la gran tarea ahora es extender el progreso”, “el gran reto es compartir”, “las transformaciones son impostergables”.

La Ley General de Salud Pública, aprobada al final de la última legislatura, prevé la universalización de la asistencia sanitaria y fija unas nuevas bases organizativas con las que tratar de dar respuesta a las necesidades y retos del momento.

El impulso que supone la norma referida invita a reflexionar a especialistas españoles de prestigio internacional sobre el estado de la ciencia respecto de la prevención de las principales causas de muerte en España, como son las enfermedades cardiovasculares y oncológicas. Al análisis de los últimos avances y actualidad en la prevención de las citadas patologías, y, también, respecto de las enfermedades neurológicas y de las metabólicas hereditarias, muchas de ellas que cumplen los criterios de “enfermedades raras”, se dedica la primera mesa de la jornada.

Al mismo tiempo, la salud pública, una de cuyas notas características es la primacía de un enfoque centrado en el interés general por encima del particular, plantea numerosos conflictos bioéticos y jurídicos. Aspectos como la transparencia, la información, la intimidad, los derechos y deberes de los ciudadanos en este campo, que comportan la obligación en muchos casos de soportar la actuación administrativa, y la responsabilidad para con las generaciones futuras por la solidaridad intergeneracional serán tratados en la segunda mesa, en la que además se abordará la conexión de la salud pública con la responsabilidad social corporativa de las empresas farmacéuticas.